Pitágoras y el orfismo

Matemáticas. Según Aristóteles

Los pitagóricos fueron los primeros que se dedicaron a las matemáticas y que las hicieron avanzar, y nutridos por ellas, creyeron que los principios de éstas serían los principios de todas las cosas que son. Y puesto que en las matemáticas los números son por propia naturaleza los principios primeros, precisamente en los números ellos pensaban ver —más que en el fuego, en la tierra y en el agua— muchas semejanzas con las cosas que son y que se generan…; y además, porque veían que las notas y los acordes musicales consistían en números; y finalmente porque todas las demás cosas, en toda la realidad, les parecían estar hechas a imagen de los números y que los números fuesen lo primero en toda la realidad, pensaron que los elementos del número fuesen los elementos de todas las cosas y que todo el universo fuese armonía y número.[1]

Así, los seguidores de Pitágoras establecieron que la realidad está basada en los números. El logos que todo lo ordena no es como el de los filósofos de la physis. Se dieron cuenta de que todas las cosas de la naturaleza guardan relaciones numéricas entre sí: el año, las estaciones, los meses, los días, etc. También los ciclos biológicos, la música y otros tantos fenómenos. Pero el número para los pitagóricos no era una mera cifra, esa idea abstracta que nosotros utilizamos para calcular, sino una cosa real.

No es menos cierto que los pitagóricos, eufóricos por el descubrimiento del número, lo aplicaron más allá de lo razonable, atribuyendo números a las virtudes, por ejemplo. Por interesantes que puedan ser los descubrimientos pitagóricos el número tenía para ellos un objetivo ulterior: la práctica de un determinado estilo de vida y la purificación del alma con la intención de liberarla del cuerpo.

La metempsicosis y la vida contemplativa. Fue Pitágoras el primer filósofo en establecer la doctrina de la metempsicosis. De acuerdo con esta doctrina los hombres arrastramos una culpa original y debemos reencarnarnos en personas y animales hasta expiarla.[2] Esto se lograba por medio de la ciencia pitagórica y de la práctica de una doctrina moral: la vida contemplativa o bios theoretikos. Este estilo de vida se fue intelectualizando cada vez más.

El orfismo. El orfismo fue un culto mistérico. Dichos cultos provenían de Oriente y contenían una religiosidad distinta a la oficial. Entre otras cosas los seguidores de este culto creían en la reencarnación, de donde Pitágoras tomó la idea. En todo caso el orfismo es claramente una religión basada en textos y en ritos, no un movimiento filosófico.


  1. Reale, Giovanni y Antiseri, Dario (1995) Historia del pensamiento filosófico y científico: Antigüedad y Edad Media. Barcelona: Herder. p. 47.  ↩

  2. Al parecer Pitágoras recordaba vidas pasadas.  ↩