Platón (3/6): 3. Teoría del conocimiento: ciencia y opinión. La dialéctica

3. Teoría del conocimiento: ciencia y opinión. La dialéctica

* ¿Qué vas a aprender en esta sección?**

  1. Que según Platón nuestra alma ya ha visto las Formas antes de nuestro nacimiento. Por lo tanto aprender no es aprender, sino recordar.
  2. Que los niveles de conocimiento están unidos a los niveles de realidad de forma que a cada nivel de realidad le corresponde un nivel de conocimiento.
  3. El Amor es la fuerza que tira del alma hacia la Forma del Bien.

Ya sabes que Platón distingue dos mundos: el sensible y el inteligible. También sabes que el mundo inteligible y su estructura se reflejan en el sensible. Pero ¿cómo podemos percibir los hombres el mundo inteligible? Platón es el primer filósofo en realizar una teoría completa y frofunda sobre el conocimiento. Los filósofos anteriores bien no se habían hecho un problema de la cuestión del conocimiento o se habían mostrado escépticos ante la posibilidad de obtener conocimiento verdadero.

La anamnesis, fuente del conocimiento

Platón utiliza cuatro argumentos distintos para explicar la cuestión de la anamnesis o reminiscencia. Nosotros sólo estudiaremos uno sobre los objetos matemáticos tal y como aparece en el diálogo Fedón. El argumento se desarrolla así:

Gracias a los sentidos percibimos que hay cosas mayores, menores, iguales, cuadradas, redondas, etc. Pero reflexionando un poco veremos que estas percepciones experienciales no son idénticas a nuestras nociones o conceptos. Nunca.

Nada que podamos percibir por medio de los sentidos puede ser perfectamente cuadrado o redondo. Aún y así tenemos en nuestro interior las nociones del cuadrado perfecto y el círculo perfecto. Por tanto debemos concluir que hay un desajuste entre los datos y nuestras nociones; las nociones aportan algo más que lo que nos ofrecen los sentidos. Ese algo más no puede venir en ningún caso de los sentidos.

Anamnesis. Si no viene de los sentidos, ¿de dónde viene? Necesariamente de nuestro interior. Pero no lo hemos creado nosotros. No es subjetivo. Si fuera así cada cual tendría su conjunto propio y personal de formas. Y las formas son universales. De hecho están en el alma como la impresión de un sello y por eso somos capaces de relacionar las malas copias del mundo sensible con las formas del mundo inteligible. El alma ya ha tenido una visión metafísica del mundo de las formas antes de encarnarse en el cuerpo presente. Pero mezclada con el cuerpo material ha olvidado dicha experiencia. La reminiscencia o anamnesis consiste no en adquirir nuevos conocimientos sino en recordar los que ya adquirimos con la visión del mundo inteligible.

Niveles de conocimiento: opinión y ciencia

Proporcionalidad. El principio del conocimiento en Platón es el siguiente: ser y conocer son proporcionales. Se puede conocer mejor lo que es más. Por el contrario, el no ser es completamente incognoscible. A más “cantidad” de ser, mayor “calidad” de conocimiento. Y cada nivel de ser tiene su forma propia y distinta de conocimiento.

Doxa. Entre el no-ser y el ser —las formas hay un nivel intermedio de realidad: aquello que deviene, el mundo sensible. Del mismo modo ha de haber un tipo de conocimiento intermedio: la opinión o doxa.

Aunque la doxa a veces sea correcta (acierte), casi siempre es inadecuada, incorrecta, porque no tiene en sí misma la garantía de su propia corrección y es tan mudable como el mundo de los sentidos mismo. El verdadero conocimiento es causal. Pero si la doxa fuera causal sería epistêmê.

La doxa u opinión misma tiene dos niveles en relación al objeto de su conocimiento (recuerda el principio de proporcionalidad):

  1. Eikasia o imaginación, ilusión: su objeto de conocimiento son las sombras o las reproducciones de los objetos del mundo sensible. Ej.: el dibujo de una manzana.
  2. Pistis o creencia, suposición: su objeto de conocimiento son los objetos mismos del mundo sensible. Ej.: una manzana.

*La epistêmê*- o ciencia*, por su parte, comprende otros dos niveles de conocimiento:

  1. Dianoia o conocimiento intermedio. Tiene aún alguna relación con los objetos sensibles pero también con las hipótesis. Se trata de los campos del razonamiento deductivo o matemático.
  2. La Noesis o intuición supone la captación directa de las formas y del Bien en tanto que principio no-hipotético o nous. La noesis es la meta de la dialéctica.

Erótica o el amor: el camino alógico hacia el absoluto (filo-sofía)

La concepción de Belleza de Platón no tiene relación con el arte. El ámbito de la Belleza es el del Bien. Este bien es el que atrae y hace que sea el amor el que medie entre el mundo inteligible y el sensible. El amor no es Bien o Belleza, sino que está sediento de ambos.

Hay distintos tipos de amor pero todos tienen en común que tienen deseo de la belleza, la bondad, el conocimiento, la felicidad, la inmortalidad y el absoluto. Los verdaderos amantes, sin embargo, no se detendrán hasta inteligir la forma suprema del bien y la Belleza en sí misma. Retomando la teoría de la anamnesis diremos que el Amor es la nostalgia por el Absoluto, la fuerza que nos empuja hacia lo metaempírico, aquello que nos conduce de vuelta hacia nuestro origen divino.

Alegoría de la caverna

Tabla que permite ver las correspondencias entre las metáforas de la caverna y sus correspondencias metafísica, epistemológica y educativa.

Correspondencia entre los grados de ser y los niveles de conocimiento según Platón.