Marx (2/8): La alienación religiosa

Crítica a Feuerbach. Marx suscribía el pensamiento de Feuerbach acerca de la religión, pero lo acusó de no haber resuelto su problema principal: ¿por qué el ser humano crea la religión?[1] Según Marx el causante de que alienemos nuestra esencia humana y la proyectemos en un Dios inventado es que la sociedad de clases impide nuestro desarrollo personal y nuestra realización humana. Para superar esa “quimera del cielo” no es suficiente denunciar la situación y desenmascararla; hay que cambiar las condiciones materiales de vida que la generan. Feuerbach no se había dado cuenta de que el sentimiento religioso mismo era un producto social y que el ser humano abstracto que había analizado correspondía a una forma concreta de sociedad.

Así, es el ser humano el que crea la religión. Pero el ser humano es el mundo del ser humano. El Estado y la sociedad crean la religión pero estos no son sino conciencia invertida del mundo. La religión es teoría invertida del mundo. El mundo fantástico de los dioses existe porque existe el mundo irracional e injusto de los seres humanos.

La miseria religiosa, en cierto sentido, es expresión de la miseria real, y en otro sentido es una protesta contra la miseria real. La religion es el anhelo de la criatura oprimida, el sentimiento de un mundo sin corazón, el espíritu de situaciones en las que está ausente el espíritu. Es el opio del pueblo.

Marx no se burla de la religión porque no considera que sea invento de los sacerdotes mentirosos, sino de la humanidad oprimida y sufriente. Es por esa circunstancia que la humanidad busca consuelo en el ámbito de la fe imaginada. Si no cambiamos las causas que generan este fenómenos no podremos eliminar la religión. “Los filósofos se limitaron a interpretar el mundo de diversas maneras; ahora, se trata de transformarlo.” Cualquier servicio que queramos hacer a la Historia y la humanidad tendrá que partir del análisis y estudio de la autoalienación religiosa, dejando al descubierto sus orígenes no sagrados. “La crítica del cielo se transforma […] en critica de la tierra, la critica de la religión en crítica del derecho, la crítica de la teología en crítica de la política.”

La base material de la religión. Los humanos existimos en comunidad; no somos individuos aislados. La vida humana es posible por causa de la dependencia que unos tenemos de otros. Las instituciones sociales deben manifestar y reforzar este hecho.

Al principio es la religión la que cumple este papel. Pero, ¿cómo lo hace? Generando la idea falsa de que todos somos iguales frente a Dios. Por otro lado los Estados crean la ilusión de que todos los ciudadanos son iguales ante la ley. Superaremos estas dos falsas expresiones sociales cuando creemos una comunidad que sea social y económicamente verdaderamente igualitaria. Para lograrlo el proletariado deberá liberarse por medio de la actividad transformadora. Si los proletarios no son capaces de realizar la revolución por sí mismos tampoco estarán dispuestos a recibirla de manos de otros.

Por lo tanto, la humanidad y la sociedad deben fortalecer y expresar su esencia comunitaria y para eso han creado la religión. Y ha sido esta forma alienada de las condiciones materiales la que ha impedido que disfrutemos de los poderes humanos.

A continuación estudiaremos las condiciones materiales de la vida en su forma alienada partiendo del análisis de la economía.


  1. “El hecho de que la base profana se separa de sí misma y se asigna a sí misma un reino independiente en las nubes, es un hecho que sólo puede explicarse mediante el íntimo desgarramiento y la contradicción interna de esta base profana.”  ↩