Marx (7/7): La influencia del marxismo en el mundo posterior

Marx realizó un interesantísimo análisis del capitalismo que aún hoy podemos utilizar. Sin embargo, estuvo muy lejos de acertar al predecir correctamente los últimos estertores de dicho sistema económico y su sustitución por la sociedad comunista. Podemos hacernos varias preguntas al respecto:

  • ¿Es verdadero el marxismo? Marx decía que su socialismo era científico, no opinión. Así, ¿acertó Marx respecto al capitalismo? ¿Es el capitalismo robo? ¿Es el capitalismo injusto? El capitalismo responde que es una recompensa por la asunción de un riesgo, por la creatividad y el emprendimiento. El pequeño capitalista diría incluso que él es el explotado por los trabajadores. A fin de cuentas él es el que trabaja sin horario, mientras que su empleado se va a casa al cumplir con su jornada laboral.
  • ¿Predijo bien el futuro el marxismo? Marx predijo que el capitalismo se vería forzado por su propia lógica a mantener los salarios al nivel de la subsistencia. Pero durante la evolución del capitalismo, lo que ha sucedido es que por medio de varios mecanismos —economía keynesiana, los sindicatos y la inteligencia colectiva de Dewey— el proletariado no ha sucumbido a la miseria, sino que en países industrializados ha obtenido un nivel de vida razonable. A esto se puede oponer que quizás todo Occidente sea la clase dominante y debiéramos mirar a Bolivia o a China para encontrar a los verdaderos proletarios que viven con salarios de subsistencia. Los marxistas convencidos dirían que cosas como la economía keynesiana o esa máxima de Henry Ford de que hay que pagar a los trabajadores suficiente como para que compren los productos que fabrican son improvisaciones del capitalismo, pero que a la larga acabarán imponiéndose las contradicciones del sistema.
  • ¿Es acertada la antropología marxiana? Marx parte de una visión positiva de la esencia humana. En ausencia del estado vivimos en armonía: de ahí el comunismo primitivo. El liberalismo al que se opone Marx considera que la naturaleza humana es pecaminosa: somos naturalmente competitivos, agresivos y tendentes al conflicto. De ahí Hobbes, Locke, Bentham…

En algún punto tendremos que elegir entre estas dos visiones opuestas. Según Marx el carácter del hombre es el resultado de la forma en que se gana la vida: somos seres económicos.

El problema de la teoría marxiana y el marxismo

Como sucedió con otros grandes personajes de la Historia, la obra de Marx y lo que sus seguidores hicieron de ella son dos cosas bien distintas. Como ejemplo piensa en Jesús de Nazaret y en el Cristianismo.

En todo caso la sociedad comunista no se implantó en primer lugar en un país capitalista altamente industrializado como Inglaterra o Alemania, como era de prever, sino en la Rusia zarista, una sociedad aún feudal y fundamentalmente agraria. Además, creo que cabe argumentar que nunca se pasó de la fase de la dictadura del proletariado, si es que esta llegó a ser como Marx la imaginaba.

Marx ha tenido una influencia gigante en el pensamiento social y político del siglo XX, pero no creo que haya habido ninguna implantación real de sus ideas. Lo cual es… a partes iguales esperable y paradójico. Esperable porque el mismo consideraba que los cambios en la ideología provendrían del cambio de las condiciones materiales de producción, y no de las utopías filosóficas o del pensamiento político. Y paradójico porque él se consideraba un científico social que estaba desvelando las leyes que rigen en funcionamiento del cambio social. Y por el momento no parece que la sociedad comunista, que a él le parecía poco menos que inminente, haya llegado.

La crítica de la Escuela de Frankfurt

La Escuela de Frankfurt pretendía ahondar en las teorías marxianas y combinarlas con las de Hegel y Freud. Desde su perspectiva realizaron una crítica al marxismo que puede resumirse en los siguientes puntos [1] :

  • Desde un punto de vista antropológico, se sostiene que el ser humano no es un simple homo faber, ni el mundo una simple fábrica.
  • Durante todos estos años, las fuerzas de producción (tomemos como ejemplo la tecnología actual) han llegado a convertirse en superstructuras y, por lo tanto, en ideología.
  • Las interacciones entre los seres humanos no pueden deducirse exclusivamente a partir de las relaciones productivas que el individuo entabla con la naturaleza.
  • La teoría de la lucha de clases, tomada como un esquema de interpretación de la historia, es demasiado simplista considerando las circunstancias socio-económicas actuales.
  • En nuestra sociedad actual dividida en estratos sumamente complejos han aparecido nuevas clases sociales.
  • Respecto de la religión, Marx ni siguiera planteó su múltiple funcionalidad ni la heterogeneidad de las tradiciones religiosas, quedando fuera de esos esquemas planteamientos religiosos contrarios a la ideología imperante, como los de la teología de la liberación. En consecuencia, tal y como ha sostenido más de un pensador el ateísmo de Marx carecería fundamento.

  1. Tomado de Aurrekoetxea, M., Villar, M.L., y Olarra, A. (2010). Filosofía: Marx. Ibaizabal. p. 23.  ↩